Radio Runacunapac Yachana Huasi - Simiatug
La radio “Runakunapak Yachana” es filial de ALER, con el objeto de obtener asesoramiento, capacitación en los programas, mantenimiento de los equipos, la solidaridad en los problemas jurídico, político y religioso.Las comunidades de Simiátug tienen la necesidad de comunicarse entre sí, para esto dispone de la radio como medio de unión y enlace para facilitar el proceso organizativo y el avance de la comunicación.
Los primeros dirigentes de la Fundación, dicen que un grupo de voluntarios italianos que trabajaban aquí en Simiátug, especialmente el difunto Enrique Capelletti tenía la idea de hacer un intercambio de experiencias con Sucúa y Macas, en donde vivían otros voluntarios italianos, ayudando a los compañeros Shuar.
Con la radio, los Shuars habían podido llegar a muchas comunidades alrededor de 200 y nos contaban que tenían 240 escuelas radiofónicas indígenas bilingües, entonces ahí se fortaleció la idea de conseguir una emisora para nuestra parroquia que cubra las zonas: sierra y zona baja. La zona baja es demasiado alejada, por eso hay la necesidad de tener una emisora para la comunicación. También la gente era analfabeta en la mayoría, por lo tanto la comunicación para hacer cualquier trabajo a través de la emisora fue una idea clave.
Como estábamos en tiempo de clase, un día tuvimos la información que venía el técnico trayendo el transmisor. Esto despertó curiosidad al ver un aparato desconocido aquí; lo instalamos en el cuarto del dormitorio general (actualmente sala de la escuela Amauta Ñan). Para probar si la radio funcionaba o no, nos organizamos para adecuar las piezas y colocar la antena donde ahora está la cancha de volly, la amarramos en un palo, como cualquier antena, nos pusimos de acuerdo para que comience a funcionar desde las 10 de la mañana. El primer día salimos con las radios pequeñas por las calles de Simiátug y por las lomas cercanas para escuchar, al día siguiente nos organizamos para ir a diferentes sectores, unos fuimos a Papaloma, a Salaleo, a Pimbalo, a Cocha Colorada y Yataló, llevando radios para escuchar como sale la señal.
Fuimos: Luis Chanaguano y yo, dice José Caiza, con el compromiso de reunirnos a las 8 de la noche, para informar al técnico si hemos escuchado bien la señal, ya que nos dijo que con un kilovario de potencia si podía llegar a la zona baja.
Íbamos con el receptor a la quebrada para oír como llegan las ondas y así conocer hasta donde puede alcanzar.
El asunto de los trámites estaba a cargo de los compañeros italianos y la Directiva de la Fundación.
El transmisor fue donado por la Federación Shuar, era bastante usado, pero el técnico nos hizo alegrar diciendo que ese transmisor se podía reparar comprando los repuestos.
Para empezar los trámites de adquisición de la frecuencia nos hizo falta que la organización sea persona jurídica, para que ella sea dueña y la adjudicación no salga a nombre de una persona particular. La Dirección de frecuencia (IETEL) en ese tiempo ahora ARCOTEL, nos hizo problema diciendo que era necesario un periodista profesional; para esto el finado Padre Miguel Murillo nos prestó su título de periodista, pero además debíamos estar asesorados por un técnico, en esto prestó la mano el técnico de los padres Salesianos de Quito.
El compañero Alfredo Martinelli, voluntario italiano, nos cuenta: “este transmisor cayó en la responsabilidad del compañero José María Allauca quien vivía en San Simón y seguía visitando las comunidades, haciendo cursos de reflexión bíblica por la zona de Guaranda; un poco se sabe que ha venido por la invitación de los jóvenes que se estaban preparando par ser profesores y también por el pedido de los voluntarios italianos, además el compañero José María Allauca era dirigente de la zona central que tenía la obligación de visitar las organizaciones y por otro lado, había tenido la experiencia como reportero de las escuelas radiofónicas de Riobamba; por esta razón vino a vivir en Simiátug, fue el primer coordinador de la Radio, eso era en el año 1976”.
En 1976 Enrique Capelletti había resuelto hacer este trabajo de la radio, pero en mayo de 1977, Enrique decidió volver a Italia con su esposa Silvana para visitar a la familia dejándonos el compromiso de seguir con los trámites.

Enrique falleció en Italia y nosotros tuvimos que asumir esta responsabilidad. ¡Cuantos viajes a Quito!. Más de unos 100, en las oficinas hacían problema diciendo que faltaba tal o cual papel, que el Obispo tenía que dar la aprobación, también aprobar el ministerio de Agricultura y Ganadería para dar la frecuencia, etc., etc. Mientras tanto la Fundación necesitaba la aprobación jurídica para que la emisora sea de la organización. Realizados los trámites jurídicos se comenzó hacer los trámites para adquirir la frecuencia de la emisora. Se tenía que arreglar el transmisor, ya que cuando fuimos a dejar los papeles iniciales, los encargados de la Dirección de la frecuencia nos dijeron: “No vamos a dar la frecuencias en onda corta”, que era la que estaba trabajando el transistor anteriormente cuando donó la federación Shuar, sino en onda media en la que hasta hoy está la emisora, entonces teníamos que hacer cambiar de onda corta a onda media.
También para la Federación era un transmisor bastante usado COLENS. Luego fue necesario adecuarlo para la onda media en Simiátug; la modificación lo hizo el técnico Alberto Ribadeneira que trabajaba en la radio Tarqui de Quito. El cambio duró casi un año, fueron cambiando pieza por pieza, porque no disponía del manual técnico para comprender más rápido; si se quemaba cualquier pieza era necesario la presencia permanente de un técnico para que lo mantenga en funcionamiento.
La consola o mezcladora la conseguimos de un aparato que utilizaban en una discoteca, cosa que no era adecuada para la emisora; también hubo dos tocadiscos antiguos y solo disponíamos de 20 discos. En cuanto a la señal del audio estaba conectada a través del cable del audio a unos 600 metros de distancia de la cabina principal al transmisor en la loma del cementerio viejo, esto fue en los años de 1981 a 1983; en esta época el transmisor funcionaba 15 días al mes. Los responsables o encargados tuvimos que viajar todos los meses a Quito para traer al técnico de la radio Tarqui. Los equipos siempre dieron problemas sea el transmisor como la consola; apenas trabajaba el 50% ya que se quemaban continuamente los tubos de radio frecuencia y las fuentes de alta tensión.
La causa principal parecía ser la modificación de onda corta a onda media; para que funcione por lo menos el 50% fue necesario tener un técnico permanente en el transmisor durante la emisión, con el fin de desconectar el suich cuando se calentaban los tubos, para evitar la destrucción total del aparato.
En los primeros cuatro años en 1982 a 1986 la radio Runacunapac funcionó 7 horas diarias desde las 6 a 9 de la mañana y de 5 a 9 de la noche, durante esa época la administraban los voluntarios italianos, Alfredo Martenelli y sus compañeros, nosotros éramos solamente locutores dicen algunos ex locutores.
A mediados del año 1986 elaboramos un proyecto para conseguir nuevos equipos: un transmisor marca COMBAUVER, la consola, tocadiscos, grabadora, porta cassettes, micrófonos, más discos, cassettes y grabadoras portátiles; este proyecto lo elaboro José María Allauca coordinador de la radio, con el asesoramiento de ALER, a la que estamos afiliados; Andy Laughtón fue quien ayudó directamente en la elaboración del proyecto. Por otro lado también recibimos la capacitación técnica para elaborar los programas radiales con personas de ALER.
El proyecto le presentamos a la Institución CEBEMO en holanda, siendo aprobado. Conseguimos un nuevo transmisor de un kilovoltio, la consola LPB, dos grabadoras profesionales grandes Tascan, cassetteras Tascan y demás implementos para la instalación.
Entre tanto los directivos de la Fundación “Runacunapac Yachana Huasi” conjuntamente con la comisión de la radio y el Ing. Andy Laughton realizaron permanentes reuniones para decidir en donde instalar el nuevo transmisor, porque el Ingeniero insistía en cambiar la torre principal que estaba en Simiátug ya que no era el terreno apto para los 600 metros de alambre de cobre para los radiales; por lo tanto se tomó la decisión de colocarla en la comunidad de Santo Domingo a 4500 metros de distancia entre el estudio y la torre transmisora, en un terreno adecuado donde la tierra es húmeda para los radiales.
La señal de audio se llevó empleando un largo cable de 4800 metros, poniendo postes de 5 metros de altura y un amplificador Booster para mandar la señal suficientemente fuerte, porque no se disponía de la tecnología de enlace automático.
En cuanto al montaje y desmontaje de la torre fue hecho por el técnico de la radio Tarqui; el actual de la torre o antena es de acero suave y es delgado, según especificaciones del ingeniero. En el lapso de un año de funcionamiento el problema continua, cuando los cables de audio son rotos por los fuertes vientos que se presentaban en la zona.
Actualmente funciona con un enlace automático y estamos llegando a las provincias de Cotopaxi y Tungurahua; a las parroquias de Pilahuín y Pasa; en Cotopaxi Angamarca con sus comunidades, al cantón Pangua, al Corazón; en la provincia Bolívar está cubriendo las 39 comunidades de Simiátug; la parroquia Salinas y sus comunidades; Facundo Vela, San Luis de Pambil, alrededor de 100 kilómetros a la redonda aproximadamente.
